
Salvad el cuerpo, el alma está perdida:
El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra!
¡Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a ala tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas sobreterrenales! Son envenenadores, lo sepan o no.
El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra!
¡Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a ala tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas sobreterrenales! Son envenenadores, lo sepan o no.
(Asi hablaba Zaratustra)
La carga más pesada.
Vamos a suponer eu cierto día o cierta noche un demonio se introdujera furtivamente en la soledad más profunda y te dijera: “Esta vida, tal como tú la vives y la has vivido tendrás que vivirla todavía otra vez y aun innumerables veces, y se te repetirá cada dolor, cada placer, y cada pensamiento, cada suspiro y todo lo indeciblemente grande y pequeño de tu vida. Además, todo se repetirá en el mismo rodean y sucesión (…). ¿No te echarías al suelo, rechinarías los dientes y maldecirías al demonio que así te hablase? O puede que hayas tenido alguna vez la vivencia de un instante prodigioso en el que responderías: “¡Tú eres un dos y nunca oí nada más divino!” Si aquel pensamiento llagase a apoderarse de ti, te transformará como tú eres y acaso te aplastaría. Se impondría como la carga más pesada en todo tu obrar la pregunta a cada cosa y a cada paso: “¿Quieres que se repita esto otra vez, y aún innumerables veces?” O ¿cómo tendrías que ser tú bueno para ti mismo y para la vida, no aspirando a nada más que a confirmar y sellar esto mismo eternamente”
La carga más pesada.
Vamos a suponer eu cierto día o cierta noche un demonio se introdujera furtivamente en la soledad más profunda y te dijera: “Esta vida, tal como tú la vives y la has vivido tendrás que vivirla todavía otra vez y aun innumerables veces, y se te repetirá cada dolor, cada placer, y cada pensamiento, cada suspiro y todo lo indeciblemente grande y pequeño de tu vida. Además, todo se repetirá en el mismo rodean y sucesión (…). ¿No te echarías al suelo, rechinarías los dientes y maldecirías al demonio que así te hablase? O puede que hayas tenido alguna vez la vivencia de un instante prodigioso en el que responderías: “¡Tú eres un dos y nunca oí nada más divino!” Si aquel pensamiento llagase a apoderarse de ti, te transformará como tú eres y acaso te aplastaría. Se impondría como la carga más pesada en todo tu obrar la pregunta a cada cosa y a cada paso: “¿Quieres que se repita esto otra vez, y aún innumerables veces?” O ¿cómo tendrías que ser tú bueno para ti mismo y para la vida, no aspirando a nada más que a confirmar y sellar esto mismo eternamente”
(idem)
El potencial de Nietzsche ( si se intenta hacer una lectura política de él. Adelento ya, imposible de adscribir a ninguna doctrina) es en tanto que desestructurante de una subjetividad meramente social. La gran política de Nietzsche es el triunfo de Dionisos sobre Apolo y la superación de la enfermedad del Romanticismo: no negarse, el Gran Estilo, es fundamentalmente querer ser uno mismo, afirmarse, pero no en estado subsistente sino en devenir el propio ser a la máxima potencia ( en llegar a ser lo que se es).
El potencial de Nietzsche ( si se intenta hacer una lectura política de él. Adelento ya, imposible de adscribir a ninguna doctrina) es en tanto que desestructurante de una subjetividad meramente social. La gran política de Nietzsche es el triunfo de Dionisos sobre Apolo y la superación de la enfermedad del Romanticismo: no negarse, el Gran Estilo, es fundamentalmente querer ser uno mismo, afirmarse, pero no en estado subsistente sino en devenir el propio ser a la máxima potencia ( en llegar a ser lo que se es).
Máxima ética de raiz pindariana o pindarica, sepa diablos

No hay comentarios:
Publicar un comentario