jueves, 5 de noviembre de 2009

¿Fascistas vengadores norteños o cabritos batman?

El domingo que lei en el periodico que el pendejo de Mauricio Fernández ( de nuevo alcalde del único sitio donde puede ser alcalde, su feudo, su comuna, el municipio hecho resort privado San Pedro) se jactaba de la ejecución de un narco (a todas luces mandada por el) y decia que tomaria atribuciones que no le correspondían, etc etc, me encabroné bastante. Ahora leo en la jornada que Julio hernández le ha puesto un mote: el "cabrito batman", jajaja, y se me sale la risa. Aquí va una reseña de lo acontecido por el mismo autor:


En una zona riquísima del norte del país ha surgido la figura del “vengador justiciero” que para combatir a la delincuencia está dispuesto a transgredir la legalidad y a actuar conforme a sus personalísimos criterios. Mauricio Fernández ha tomado posesión de la presidencia del municipio de San Pedro Garza García, en la mancha urbana que tiene a Monterrey como principal punto de referencia. Fernández es un panista multimillonario que forma parte de la elite económica y social de Nuevo León y ya había hecho ruido meses atrás al dar a entender que él había pactado con el narcotráfico para mantener la “paz” en ese mismo municipio, la primera vez que lo gobernó. Luego de ser electo por segunda vez como alcalde, Fernández anunció que integraría un equipo de “limpieza” que actuaría con espíritu “rudo” para someter a la delincuencia desbordada. Héctor Saldaña, conocido como El Negro, líder de uno de los grupos de secuestradores de esa localidad, había advertido que tomaría represalias contra Fernández, quien el sábado anterior, en el marco de su toma de protesta, dijo: “Por cierto, ahorita me acaban de informar que El Negro Saldaña, quien aparentemente es el que estaba pidiendo mi cabeza, hoy amaneció muerto en el Distrito Federal y era el primer cabeza de secuestros en San Pedro Garza García”. El asesinato de cuatro personas, entre ellas El Negro Saldaña, fue en el Distrito Federal, y la policía capitalina tomó nota de los hechos cuatro horas después del anuncio hecho por Fernández. Los muertos tenían cartulinas e inscripciones que decían “Por secuestradores” y referencias bíblicas, igual que había sucedido en octubre con otros delincuentes asesinados en el mismo San Pedro. El alcalde Fernández dijo en su discurso: “Les anuncio que me voy a tomar atribuciones que no tengo, porque vamos a agarrar el toro por los cuernos (...) Quiero dejar por demás claro: en el tema de drogas lo confrontaremos frontalmente y cualquier lugar que se tenga noticia de su venta será combatido por este gobierno municipal. No vamos a necesitar ni al estatal ni al federal. Directamente le vamos a entrar. Aquí la van a entender por las buenas o por las malas: no aceptamos ningún tipo de secuestros en San Pedro Garza García y la pagarán con su propia cara”. Ayer, el vengador Fernández insistió en que “vamos a hacer una limpia completa, si hay más gente que trabajaba con él (El Negro Saldaña), de los más obvios, por eso ahorita estamos tratando de desaparecer a todos”. ¿Ha nacido un Fox empistolado para 2012? ¿Es un ensayo “civil” de supresión de la de por sí precaria legalidad? ¿Se extenderán los escuadrones de la muerte con sus multimillonarios capitanes?...

"Panistas vengadores" de Julio Hernández López.

Sólo se salvarán aquellos que tengan alas para surcar el espacio, los de duro corazón, los que llevan en el alma el heroísmo; (y no) el gran Rebaño Humano, pacífico y estulto, la turba de siempre, plebe imbécil, anónimo montón, multitud, nada.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Estábamos platicando

...

Aqui una plática con un ingeniero regio (que mantendré en el anonimato):

- [c=1]●[/c][c=14]●[/c][c=15]●[/c] [b]Christian [/b]... x fin 21 dice (13:19):
cuando murio levi's??
k no tenia ya como 10000000 siglos d muerto?
Max E. dice (13:19):
es un antropologo wey
frances
no es el de los jeans
- [c=1]●[/c][c=14]●[/c][c=15]●[/c] [b]Christian [/b]... x fin 21 dice (13:19):
aaaa no es el d los jeans
a ok
Max E. dice (13:19):
jaja


Sólo se salvarán aquellos que tengan alas para surcar el espacio, los de duro corazón, los que llevan en el alma el heroísmo; (y no) el gran Rebaño Humano, pacífico y estulto, la turba de siempre, plebe imbécil, anónimo montón, multitud, nada.

Jornadas sobre Charles Tilly


Jornadas Internacionales: Homenaje a Charles Tilly.
Conflicto, poder y acción colectiva: contribuciones al análisis sociopolítico de las sociedades contemporáneas

Grupo de Estudios sobre Sociedad y PolíticaUniversidad Complutense de MadridUniversidad Nacional de Educación a Distancia---

Con motivo del primer aniversario del fallecimiento de Charles Tilly (1929-2008), el Grupo de Estudios sobre Sociedad y Política, GESP (UCM/UNED), Grupo de Investigación consolidado de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, convoca a unas jornadas de investigación sobre sociología política.Las jornadas se plantean como un homenaje al sociólogo, politólogo e historiador norteamericano, que permita establecer un debate a partir de éste y de su obra. Tilly aparecerá en las jornadas no sólo como objeto de reflexión y discusión, sino especialmente como referente, como punto de partida y también como pretexto para reflexionar y trabajar sobre los muy diversos temas, metodologías y objetos de estudio abordados a lo largo de su carrera.
GESP invita a participar en las Jornadas y a presentar trabajos que permitan el debate en torno a los siguientes ejes temáticos:
1. El Estado, “agente de gobierno”. en este módulo se pretende debatir sobre el papel del Estado como actor institucional de la contienda política. Tomando como referencia los trabajos del autor, se espera que las ponencias estudien, entre otros aspectos, la manera en que la autonomía y las capacidades institucionales del Estado han podido y pueden seguir influyendo en el tipo de régimen (o repertorio) más o menos democrático, en el modelo de ciudadanía emanado de la contienda, en la estructura social más o menos igualitaria y en la creación de redes de confianza tanto entre los miembros de la sociedad como entre éstos y los agentes institucionales que les protegen, sirven y obligan.
2. La “política de la confrontación” (contentious politics). Esta sesión reunirá ponencias vinculadas al análisis del las distintas dimensiones de la llamada política de la protesta: la acción colectiva, los movimientos sociales y la violencia. Recuperar esta discusión para el análisis de las dinámicas contemporáneas de cambio sociopolítico es relevante en la medida en que afrontamos lo que parecen ser cambios históricos en la naturaleza de la protesta. Los procesos de acción colectiva vinculados a nuevas demandas de inclusión, la emergencia de nuevas formas de movilización, nuevas y viejas violencias, la llamada transnacionalización, internacionalización y difusión de movimientos sociales son algunos de los retos planteados por el impacto de dinámicas glocales en las formas de contienda política.
3. Métodos para el análisis sociopolítico de los procesos históricos. Esta sesión reunirá ponencias dedicadas a reflexionar sobre la metodología del análisis sociopolítico. Se pretende establecer un debate sobre la utilidad y pertinencia de algunas cuestiones metodológicas presentes en la obra de Charles Tilly, con especial atención al análisis de grandes procesos, el empleo de métodos comparativos a través de estudios de caso, así como la relevancia del “hecho” o el “evento” en la investigación en ciencias sociales.
Mas cosas: http://www.sociologiapolitica.org/node/3

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Sólo se salvarán aquellos que tengan alas para surcar el espacio, los de duro corazón, los que llevan en el alma el heroísmo; (y no) el gran Rebaño Humano, pacífico y estulto, la turba de siempre, plebe imbécil, anónimo montón, multitud, nada.

Fascismo azteca

Nos estamos volviendo fascistas

Según el CIDE, 40% de los encuestados está en favor de que los policías violen derechos humanos de los delincuentess.
Esquivando mesas y sillas para encontrar su lugar en el restaurante, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos vio cómo un comensal le salió al paso: “Hágase de la vista gorda con esos cabr…”.
Era cualquier ciudadano que pedía a José Luis Soberanes que no obstaculizara los “actos de justicia”, que no gastara su tiempo en ver si torturaron al presunto secuestrador, si golpearon al detenido, si violaron a una prostituta durante un operativo, bajo la lógica de que si agarraron a uno, por algo será y que le den su merecido.
De acuerdo con el CIDE, 40% de los encuestados está a favor de que los policías violen derechos humanos de los delincuentes.
Pero no son sólo golpizas y torturas. Según la más reciente encuesta de Mitofsky, 75% de los mexicanos apoya la pena de muerte para los peores delincuentes. Lo intrigante es que, al mismo tiempo, considera que 41% de los ministerios públicos, los encargados de investigar los crímenes, son corruptos.
Eso significa que si se instaura la pena de muerte en el país por decisión de la aplastante mayoría, de cada 10 ejecutados con la inyección letal, cuatro serían inocentes… pero ya estarían muertos.
La desesperación ciudadana por la falta de resultados en la impartición de justicia ha llevado a pedir los más extremos castigos —lógica sed de venganza—, mas no la mayor eficacia policiaca. Olvidamos que el problema no es cuánto tiempo se van a pasar encerrados los criminales, sino que realmente los detengan, procesen y sentencien.
Confiarle vidas humanas a policías y procuradurías tan ineficaces y corruptas es condenar a inocentes a la muerte, es vivir en un Estado en donde no importen las pruebas sino las apariencias: hace poco un amigo me sugirió no investigar si El Apá era realmente culpable del secuestro de Martí, bajo el argumento de que la sociedad necesitaba ver un culpable.
Nuestra desesperación nos está volviendo fascistas. Y no hay escenario más cómodo para cualquier gobierno de cualquier pensamiento ideológico que una ciudadanía que por decisión propia cierra los ojos ante los abusos y atropellos que se hacen por “motivos de Estado”, sean frenar al narco, contener el secuestro o ganar una guerra en Asia.
La laxitud termina cuando alguien querido e inocente es víctima del agravio. Siguen la impotencia y la indefensión, luego el arrepentimiento. Ojalá nuestra permisividad no haga que, si esto sucede, sea demasiado tarde.

El articulito este es de Loret de Mora, un lacayo del Imperio, pero bueno, eso en si es significativo ya, creo yo. Aparecio hoy en El Universal.Salud.

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Sólo se salvarán aquellos que tengan alas para surcar el espacio, los de duro corazón, los que llevan en el alma el heroísmo; (y no) el gran Rebaño Humano, pacífico y estulto, la turba de siempre, plebe imbécil, anónimo montón, multitud, nada.

El Regreso del PRI (antes RIP) visto por Denise Maerker

El regreso del PRI Denise Maerker- de El Universal de hoy.

No pudimos sin el PRI. Lo dicen todas las encuestas, el PRI regresa. Doce años después de que perdió la mayoría en la Cámara de Diputados y apenas a nueve de la histórica derrota en las presidenciales de 2000. Y no hay que engañarnos, el regreso del PRI no se puede entender sólo como parte de la normal alternancia en el poder en una democracia sana; es un tropiezo de nuestra joven democracia. Consecuencia directa no de la evolución y capacidad de adaptación del viejo partido a la nueva realidad de la competencia intrapartidista, sino de la exacerbada polarización a la que nos condujeron, en tan poco tiempo, el PRD y el PAN.Porque el PRI que regresa no es nuevo ni pretende serlo. Este PRI ofrece lo que siempre ha ofrecido: certidumbre, paz, unidad. Es el partido en el que caben los obreros y los empresarios, la derecha y la izquierda, el norte y el sur.Es el partido que defiende con inquebrantable espíritu de cuerpo al gobernador de Puebla y a quien se necesite. Es un partido que ofrece digerir en su interior las diferencias para evitar que estallen públicamente, ¡que nos dejemos de divisiones, que olvidemos la confrontación pública de las diferencias y que les dejemos a ellos, en los pasillos de palacio, la ardua labor de conciliar, sumar y cooptar! Regresa, si es que se fue, la preferencia por los consensos tibios en lugar de las mayorías decididas.El PRI regresa porque una vez más, como en el siglo XIX, como durante los primeros 30 años del siglo XX, no supimos vivir de forma abierta nuestras diferencias sin desgarrarnos en el camino y poner en riesgo la unidad de la nación. Es el PRI o la guerra civil. Así lo plantean ellos y la verdad es que encuentran en la realidad muchos asideros. ¡Desde luego, nunca nos dejarán olvidar que fue gracias a ellos que Felipe Calderón pudo tomar posesión!Y es que en 12 años el PAN y el PRD estiraron la liga al máximo. Vicente Fox olvidó la democracia cuando hizo todo para impedir que López Obrador ganara. La olvidó el PAN con su campaña del “peligro para México” y Calderón con su famoso “haiga como haiga sido”. La olvidó Andrés Manuel cuando apostó a crecer como figura pública alimentando su imagen en las conferencias matutinas gracias a la confrontación y la descalificación permanentes. Ahí construyó un ellos y un nosotros social y racialmente definido. ¡Cómo olvidar su desprecio ante las clases medias (los pirruris )que se manifestaban legítimamente preocupados por la inseguridad!Tan no pudimos, que las formas priístas regresaron antes que ellos. Felipe Calderón empezó la restauración. Basta ver las ceremonias y rituales de su gobierno para ver que ni siquiera se logró inventar una forma alternativa de representar al poder.¿Es imposible que se dé una democracia plena en una sociedad tan desigual? ¿No podemos aspirar a una clase política responsable que se enfrente y se confronte sin apostar al precipicio? Por lo pronto, el regreso del PRI es una bofetada contra la inmadurez, como bien dice Beatriz

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Sólo se salvarán aquellos que tengan alas para surcar el espacio, los de duro corazón, los que llevan en el alma el heroísmo; (y no) el gran Rebaño Humano, pacífico y estulto, la turba de siempre, plebe imbécil, anónimo montón, multitud, nada.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Para una crítica a la guerra de Calderón

“El crimen organizado busca el control territorial, será una guerra sin cuartel porque ya no hay posibilidad de convivir con el narco. No hay regreso: son ellos o nosotros”. Felipe Calderón, febrero de 2009

Tanto a nivel nacional como internacional ha crecido la preocupación y el debate sobre la creciente ola de violencia relacionada con el narcotráfico que existe en varias zonas de México, convirtiéndose ésta en una de las características que configuran la imagen del país. Se ha llegado al punto de advertir la posible “colombianización” de México o su entrada en la categoría de “Estado fallido”. Sea esta percepción real o una “mixtificación”, lo cierto es que ha suscitado por parte del gobierno de Felipe Calderón una serie de respuestas centradas en la “mano dura llegando a considerar al narcotráfico no ya un problema de seguridad pública sino uno de seguridad nacional. Se le ha declarado la “guerra” al narco, optando por jugar la carta del recurso de excepción como regla: el uso las Fuerzas Armadas para combatir la delincuencia. Es necesario hacer sobre esto una serie de consideraciones críticas:

Cambiando el nombre del problema. Para justificar el uso del Ejército en materia de narcotráfico es necesario convertir un tema de seguridad pública (delincuencia) en un asunto de seguridad nacional: ¿cuál es la raíz de este malabar? Es oscura e incómoda: hasta hace veinte años a nadie se la habría ocurrido que el “narco” era un tema de seguridad nacional. El Ejército se reservaba para la Defensa y para un hipotético enemigo exterior. Este punto de vista cambia en los gobiernos latinoamericanos siguiendo dos directrices norteamericanas: la primera es la noción de enemigo interno que fue acuñada para justificar la entrada del Ejército en la “guerra” contrainsurgente diseñada para eliminar a los opositores revolucionarios de los regímenes autoritarios latinoamericanos. Esta práctica y no otra es la que abre la puerta a la posterior entrada del crimen organizado y el narco como nuevos enemigos internos contra los que las FFAA deben luchar. La segunda directriz americana es la sustitución del objeto de temor de Occidente una vez derribado el Muro de Berlín: los miedos de la Guerra Fría se sustituyen por un miedo más o menos difuso a otros sujetos, entre los que destacan el crimen organizado y el narcotráfico, partes esenciales del clima de inseguridad que se vive en todo el mundo.

La pérdida del poder civil frente al castrense. La primera implicación de establecer hacer de la intervención de las FFAA la regla en la lucha contra el narcotráfico es el lógico desequilibrio que crea entre el poder civil y el militar. El empleo del Ejército como consecuencia de la debilidad, ineficiencia o corrupción de las autoridades civiles o policiales es un mal remedio pues obstaculiza la evolución normal de las estructuras civiles del Estado y dota de un poder a los militares que puede debilitar el proceso democrático mexicano. Resulta paradójico que precisamente en los años de la democratización del país, mientras más democracia formal existe, más poder ganan los militares, que cada vez copan en mayor medida las instituciones de seguridad y procuración de justicia civiles. La autoridad civil ha venido actuando como supeditada a la militar (estirando interpretaciones de la Constitución de por medio). Y sin fecha de retirada: no hay plazo de retiro de los militares de estos puestos, ni planes concretos de formación de instituciones policiacas y de procuración de justicia eficientes y que inspiren confianza.

Problemas de ejecución y coordinación. El siguiente problema que implica el uso de las FFAA es que los militares no actúan con una lógica adecuada para el combate a la delincuencia y el trabajo policial en sus operativos: entrenados para allanar y matar, no siempre entregan a los individuos que violan las leyes (o a los sospechosos) a la autoridad competente, convirtiendo esta “mano dura” contra los traficantes en un asunto de castigo y venganza expedita, sin participación del aparato judicial. Se han creado además problemas de coordinación en la lucha contra el narcotráfico, ya que ha creado rivalidades entre policías y militares: falta de coordinación, y en algunos casos enfrentamientos abiertos, que ponen en tela de juicio la efectividad de esta “guerra”.

La (des)confianza y la violación de DDHH. Una de las justificaciones más utilizada en el tema del uso del Ejército es la tesis de la confianza, que se basa en análisis de opinión que muestran que la población considera a las Fuerzas Armadas (junto a la Iglesia) como una de las instituciones más confiables, a enorme distancia de la policía o los políticos. Pero una vez más, tomar acción con base en análisis precipitados ha conducido al error: aunque la percepción de confianza en las FFAA sea alta, esta institución (según el ombusdman mexicano J. L. Soberanes) se encuentra entre las tres que más violan los Derechos Humanos en México. Extraña confianza de la ciudadanía en un Ejército denunciado no sólo por nacionales sino por ONGs como Amnesty International. El gobierno en cambio, confía en ellos a pies juntillas: tanto que sigue dejando a los tribunales de la propia institución militar la vigilancia interna de los problemas de corrupción y violaciones de los derechos humanos en lo relacionado a la lucha contra la droga.

El mito de la “miasma”, la incorruptibilidad, y los Zetas. La otra gran justificación para relegar de la lucha contra la droga a las fuerzas de seguridad civiles es la tesis de la “penetración”: en México el asunto del narcotráfico se observa como una “miasma” que hay que remover de infiltrados a sueldo del narco en las instituciones del Estado, como si los traficantes hubiesen urdido un plan para colocar a espías en puestos claves de las Fuerzas de Seguridad, para así anticipárseles. Aunque no sea así y se trate más bien de funcionarios estatales que, proclives a la corrupción, son seducidos por la oferta de los criminales, el asunto de la corrupción es real, la tesis hizo fortuna, y ha justificado la entrada del Ejército a la lucha antidrogas, estimado menos aquejado de esta penetración y menos tendente a la corrupción, gracias principalmente a sus controles internos.

Esta idea de ha demostrado su falsedad y otra consecuencia negativa de la “guerra” contra el narcotráfico en la figura de los Zetas: pistoleros de uno de los cárteles de droga, a quienes se ha mitificado al grado de hacerlos parecer una organización invencible, y que son la materialización más reciente del miedo y la violencia en el país. Este grupo de pistoleros está conformado en principio por desertores de una fuerza militar de élite llamada GAFES (Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales), es decir, por elementos de la “incorruptible” fuerza armada del país que pasaron a trabajar para la organización de Osiel Cárdenas Guillén. La “guerra” contra el narcotráfico ha tenido así otro resultado adverso: sin quererlo ha dotado de más capacidad de fuego a los traficantes y ha plantado el germen del paramilitarismo en el país al incluir a ex militares de elite entre sus sicarios.

Su juego: el golpe que el narco aprovecha. Otro problema de la “guerra” de Calderón es simplemente el uso de una estrategia agresiva. Como apuntó hace poco Gutiérrez en “Nexos”: con un gobierno débil, una política de intervención antidroga agresiva tienda a exacerbar y multiplicar la violencia. Es así por la capacidad de retaliación que tienen las organizaciones y porque esta política propicia conflictos entre e intracárteles. Si bien el grueso de la violencia la protagonizan las organizaciones traficantes luchando entre sí, también la acción del gobierno desempeña un papel importante en este brote: las reglas del juego las establece su acción o inacción, y la que ha hecho Calderón es una acción provocadora que ha puesto en marcha medidas que directa o indirectamente han incitado a la violencia. Lo problemático es que el Gobierno está entrando en el juego de los traficantes: la detención de capos y los decomisos se han hecho en buena medida por información provista por cárteles rivales cuyo fin es iniciar una ofensiva justo en el momento en que comienza el conflicto intracártel propiciado por el arresto, muerte o decomiso. El Gobierno no ha sabido jugar esta carta y de hecho ha actuado como detonador o coadyuvante de los espirales de violencia de los carteles en su lucha.

El error y el fracaso de la guerra. Aunque según los índices oficiales tras las declaración de “guerra” ha habido avances en la lucha contra el narcotráfico, es decir: ha habido gran cantidad de detenidos y decomisos, la realidad es que la situación ha empeorado ya que hay mas decomisos y capturas por la simple razón de que hay mas producción, más diversificación del mercado y más cantidad de gente en el negocio. Además, la actividad y el poder de fuego de las organizaciones traficantes ha aumentado tras la entrada del Ejército en el combate a la delincuencia. Y era previsible: ¿por qué los militares mexicanos iban a triunfar en una batalla que llevan perdiendo los de Estados Unidos por casi un siglo? El problema, y de ahí la pertinencia de la crítica a la estrategia calderonista del uso de la fuerza y el Ejército, es que el plan de los gobiernos se ha centrado en lo militar y en lo policial, buscando la erradicación. Como escribe Astorga, es más sensato buscar la contención y el mantenimiento ajeno a las estructuras del Estado. Se necesita un plan simultáneo de prevención de consumo, educación, cultura de la legalidad, empleo, y cultivos alternativos. La estrategia prevista por Calderón no pasa por ahí.




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Sólo se salvarán aquellos que tengan alas para surcar el espacio, los de duro corazón, los que llevan en el alma el heroísmo; (y no) el gran Rebaño Humano, pacífico y estulto, la turba de siempre, plebe imbécil, anónimo montón, multitud, nada.

viernes, 10 de octubre de 2008

Buena nueva

Supongo que a nadie le importara, pero I'M IN THE MOOD FOR LOVE porque estás cerca
:)

miércoles, 4 de junio de 2008

Más sobre escaleras

Sin futuro, la explotación en aguas profundas, advierten expertos
■ El tricolor presentará antes del 15 de julio “iniciativas alternas”
■ Aboga Adrián Lajous por la intervención de corporaciones extranjeras; el STPRM se ha apropiado de la renta petrolera, dice
Andrea Becerril y Víctor Ballinas
Ampliar la imagen Adrián Lajous, director de Petróleos Mexicanos durante el gobierno de Ernesto Zedillo, ayer en el Senado Foto: Marco Peláez
En medio del debate, cuando los defensores de la reforma de Felipe Calderón no lograban rebatir los argumentos de técnicos y especialistas en el sentido de que no es conveniente ni necesario ir en estos momentos a la explotación en aguas profundas, el senador Jesús Murillo Karam dejó claro que su partido “no votará” una “privatización simulada” de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El también secretario general del Partido Revolucionario Institucional anunció que, antes del 15 de julio, el PRI presentará “una o dos iniciativas alternas” a la del Ejecutivo, una contrapropuesta que deja fuera la inversión privada en refinación, almacenamiento y transporte.
A propuesta de la Comisión de Energía, se recortó ayer la discusión, que sólo se dio entre los ponentes. Los legisladores fijaron posturas sin poder intercambiar puntos de vista con los participantes. Ese espacio lo aprovechó Murillo Karam para advertir que el PRI no avalará “simulaciones jurídicas”.
Los panistas se asombraron cuando el senador priísta informó del acuerdo entre la dirigencia nacional del tricolor y sus grupos parlamentarios para no votar en favor de refinerías con capital privado ni permitir que los ductos y almacenamiento se conviertan en monopolios y tampoco aceptar contratos “que no estén perfectamente bien definidos”.
Fue un no rotundo del PRI a las principales propuestas de Calderón, que se sumó a la opinión de la mayoría de los especialistas en materia petrolera que ayer, durante el séptimo foro de discusión, expusieron los riesgos e inconvenientes de explotar aguas profundas en el Golfo de México.
De hecho, de los ocho participantes sólo el director de Pemex Exploración y Producción, Carlos Morales Gil; el asesor de trasnacionales Gustavo Bonilla; el académico Ricardo Padilla y el ayer muy cuestionado Adrián Lajous defendieron abiertamente ir en busca de petróleo a aguas profundas, aunque no rebatieron los señalamientos de los ingenieros petroleros Ricardo Prian Caletti, María Fernanda Campa y Eduardo Beltrán.
Lajous, director de Pemex en el sexenio de Ernesto Zedillo y representante ahora de la trasnacional Schlumberger –cargo que no desmintió–, abogó por las corporaciones extranjeras y dio su apoyo “profesional, técnico y crítico” a los contratos de servicios incentivados propuestos en las iniciativas de Calderón, aunque resaltó que es “preferible” hacer reformas constitucionales a fin de permitir el capital privado en la refinación de petróleo.
Se lanzó luego contra el sindicato petrolero ya que, dijo, “ha logrado apropiarse, directamente, de la renta petrolera a través de remuneraciones y prestaciones generosas y altos niveles de sobrempleo”. Lajous agregó que el organismo gremial “ha logrado imponer prácticas laborales que afectan la eficiencia operativa de la empresa”.
Ahora en su papel de funcionario de una trasnacional, llamó a establecer un programa de exploración y explotación en aguas profundas y superprofundas, que vincule “a las empresas petroleras internacionales con el dueño del subsuelo”. Es insuficiente, sostuvo, “aludir a la necesidad de establecer algún tipo de asociación con posibles inversionistas o proponer vagas alianzas estratégicas”. Se requiere, recalcó, precisar la manera “como se compartirán riesgos y beneficios, expresándolo en términos y condiciones contractuales”.
Ese discurso corroboró lo expresado antes por la doctora en Geología María Fernanda Campa, quien sostuvo que la urgencia para perforar en aguas profundas, es de quienes quieren tener bajo su dominio directo la perforación, producción y distribución de los hidrocarburos.
Sin embargo, el ingeniero Ricardo Prian Caletti recalcó que no es recomendable la explotación en aguas profundas, ya que es “inmadura, de alto riesgo y sumamente costosa”; no hay reservas ahí, recalcó, y todo obedece a que las trasnacionales que operan en el Mar del Norte y están por terminar la explotación de sus yacimientos “requieren urgentemente ocupar sus equipos y personal en otros países que quieran compartir su riqueza petrolera, aun en riesgo de ser saqueados”.
Incluso, el ingeniero Eduardo Berrueto Zenteno, ex trabajador de Pemex, no se manifestó directamente en contra de la iniciativa, pero advirtió que los pozos perforados en aguas profundas “son de baja productividad y escasa reserva probada”.
El representante gubernamental en el foro, el director de Pemex Exploración y Producción, Carlos Morales Gil, se limitó a rechazar los cuestionamientos. No es una iniciativa privatizadora, no hay contratos de riesgo ni concesiones, insistió, y más que dar argumentos técnicos para probar sus dichos se dedicó a descalificar la consulta nacional sobre las iniciativas de Calderón, propuesta por actores políticos y el ex ministro Juventino Castro.
“Si tenemos un Congreso plural, que fue electo democráticamente, ¿por qué habría necesidad de consultar a nadie?”, preguntó el funcionario de Pemex. El ingeniero José Eduardo Beltrán, académico de la UNAM y ex diputado federal, que había propuesto también la consulta, deploró la falta de argumentos de fondo en la defensa gubernamental. “Le pueden llamar como sea, pero es una privatización si van a licitar con trasnacionales, como en la época de Porfirio Díaz”, dijo.
También la doctora Campa, hija del legendario dirigente ferrocarrilero Valentín Campa, reivindicó la consulta como medio de legitimar una reforma de tal magnitud. El presidente de la Comisión de Energía, Francisco Labastida, trató de callarla porque, dijo, ya se le había acabado el tiempo, pero ella no se lo permitió. “Tres segundos, déjame terminar; a Adrián Lajous le tocó el número siete y lo pasaste al ocho”.
Labastida no respondió a la clara alusión sobre sus maniobras para colocar al final de la discusión a Lajous, a fin de que pudiera responder a los cuestionamientos. El priísta llamó a una conferencia de prensa conjunta con Murillo Karam, para hablar de las iniciativas que presentará el PRI, y al salir del recinto de Xicoténcatl se escondió en un local comercial de Donceles para evitar los insultos que sí se llevó el senador del Verde Ecologista Arturo Escobar.
Como lo ha hecho en los últimos foros, Escobar defendió la reforma de Pemex y ayer un grupo de personas le gritó: “¡Vende patria!, ¡vendido!”.

domingo, 18 de mayo de 2008

UNA AYMARA DE ALTOS VUELOS


De LA JORNADA


"¡Evo, no hago milagros!", es la respuesta que da Super Cholita al presidente de Bolivia cuando éste le pide ayuda para sacar adelante el país. La heroína del cómic –"más inteligente que cien políticos" y antimperialista– se ha convertido en un fenómeno durante un encuentro internacional de historietas realizado esta semana en La Paz. Rolando Valdez, creador del personaje –que puede volar pero no es perfecto, pues ha robado a una vendedora de papas– afirma que en esa nación se identifican con el estilo de las caricaturas japonesas, como su dibujo Foto Reuters

martes, 13 de mayo de 2008

Sotillistas de pro

Se mamó este articulo que encontre por la mala costumbre de googlear a la raza. Es de EL PAIS de hace unos veinte años y es sobre Sotillo, yo creo que sera la maxima referencia que de el se hara jamas en la prensa. Ahi va


REPORTAJE
José Ángel Sotillo Lorenzo
Bedel por las mañanas, profesor universitario por las tardes en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de Madrid
DANIEL CAPELLA, - Madrid - 23/06/1984

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Resultado 2 votos

José Ángel Sotillo Lorenzo, soltero, de 27 años y nacido en Madrid, es un caso insólito en las universidades españolas: después de pasar 12 años trabajando como ordenanza, va a compatibilizar estas labores con las de profesor universitario de Estudios Internacionales. Después de pensárselo seis meses, la Universidad Complutense de Madrid le ha dado permiso para ello. Sus familiares y sus amigos no llegaban a creérselo. Ahora, sus compañeros de quinta de Puebla de Sanabria (Zamora), de donde son sus padres, van a organizar una excursión para asistir a su primera clase.
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José Ángel, como muchos jóvenes españoles de la época, estudió el bachillerato y el COU en colegios privados, y en 1972 empezó a alternar sus estudios con el puesto de ordenanza en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de Madrid que alguien le ofreció. Su trabajo, que empezó a los 14 años -"en casa hacía falta el dinero"-, era el habitual en estos casos: hacer las fotocopias, ayudar en secretaría, etcétera. Sin embargo, el ambiente de los años inmediatamente anteriores a la muerte de Franco era muy especial en aquella facultad, conocida por todos como la roja. "Sabíamos que las cosas iban a cambiar y que algo nuevo iba a suceder. Aquí, en esos años, ser del PCE era ser revisionista". Y él, que desde pequeño había querido estudiar arquitectura, se matriculó en Políticas, sin un fin concreto, "porque aquí la gente tiene claro que estos estudios no tienen salida".Tímido y algo retraído, le gustaba examinarse con profesores que no le conociesen por su trabajo, y tenía que soportar algunas bromas de sus compañeros estudiantes: "Siempre me pedían que les recogiese las papeletas y cosas así". Estudiante aplicado, con algunos sobresalientes y aprobando casi todo en junio, concluyó su licenciatura en 1982. Sus profesores le recuerdan como un buen alumno y él afirma que las asignaturas más fuertes fueron la Historia de las ideas políticas, con Trías, y Doctrinas y movimientos sociales, con Álvarez Junco. Durante ese tiempo, siempre con la categoría de bedel, su trabajo ha cambiado: en 1979, después de hacer la mili en Talarn (Lérida), empieza a desarrollar labores de secretaría en el Departamento de Estudios Internacionales, tales como llevar la biblioteca o pasar las actas a máquina. "Toda la gente se porta muy bien conmigo, y un día un profesor del departamento me propone que me presente al concurso para sustituir a Elena Flores, que solicita excedencia al ser nombrada senadora en representación de la Comunidad autónoma de Madrid". De los tres candidatos con posibilidades -a los que se exigía tener alguna relación previa con la Complutense-, el departamento no duda en elegir a José Ángel.
A partir de entonces (octubre de 1983) empiezan los trámites. La Comisión de Contratación de la facultad da su visto bueno y el expediente llega al Rectorado de la Complutense un mes después. Al enterarse de que es funcionario le instan a que solicite la compatibilidad legal, cosa que hace en enero de este año. "Creo que mi asunto ha pasado por muchas manos, porque es la primera vez que sucede, lo que ha originado que no se solucionase hasta principios de junio, que es cuando la asesoría jurídica de la universidad ha decidido aceptar mi solicitud". A partir de ahora, José Ángel será -como en las películas- ordenanza por las mañanas y profesor universitario por las tardes. "Tengo la sensación rara de estar por la mañana con los alumnos como un amigo, y por las tardes cambiar completamente".
Cuando se le pregunta por las relaciones entre el Personal de Administración y Servicios de las Universidades (PASU) y los profesores dice que son buenas, "aunque al personal no docente siempre se le mira como una categoría inferior". Situado "desde siempre" a la izquierda del PSOE, centra sus intereses académicos en el estudio de la política exterior española y en las relaciones con Latinoamérica: "España tendría que jugar un papel más activo en la esfera internacional, que quedará subordinado si permanecemos en la OTAN".
José Ángel, que percibirá por su trabajo como profesor tan sólo el 75% de su salario y ninguna paga extra, debido a su compatibilidad, cree que este tipo de medidas son positivas, dada la gran magnitud del paro existente. Aficionado a la lectura de novelas -sus autores preferidos son García Márquez y Marsé-, juega al fútbol en el equipo del PASU- de la Complutense y va al cine de cuando en cuando, "aunque no todas las veces que quisiera porque tengo poco tiempo libre". Ve a los estudiantes actuales más interesados que antes en la vida académica, y como profesor quiere tener el contacto máximo con ellos, "para no caer en el clásico modelo del profesor que mira a sus alumnos desde la distancia que impone la tarima".

martes, 8 de enero de 2008

Autoria

¿DE QUIEN SERÁ REALMENTE LA FRASE:"Nadie tiene derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto"}
OTRA VARIACION DE LA MISMA:"Nadie tiene derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo necesario"
SE LE ATRIBUYE A SALVADOR DIAZ MIRON, A MORELOS, A TOLSTOI, ETC.

CARMEN

José Blanco
Aristegui
La Jornada

La salida de W Radio de Carmen Aristegui –la mejor comunicadora de México, según mi opinión, en la que no tomo en cuenta el género– es una prueba contundente de que en México ubicamos los derechos derivados de la capitalización realizada sobre un bien público por encima del derecho a la libertad de expresión. El comunicado de prensa de la empresa radiofónica, entre otras cosas, dice: “el nuevo modelo de organización y trabajo que se viene implantando en W Radio es el mismo que funciona en 10 países de habla hispana con éxitos y liderazgos incontestables”; tal argumento es desmentido con la información que Carmen diera en su despedida: “nos vamos justo cuando mejor y más alto marcaban nuestros registros en rating y en audiencia, lo cual sólo es posible con una audiencia como la que usted conforma”.
Carmen se va porque su voz es un caso ejemplar de libertad de expresión y porque dio voz en libertad a ciudadanos de todo tipo que algo tenían que decir sobre temas candentes, algunos de los cuales la propia Carmen ha enumerado: “las elecciones presidenciales de 2006, el debate de la Ley de Radio y Televisión, la reforma electoral, los procesos judiciales contra el cardenal Norberto Rivera en Estados Unidos, los casos Zongolica y Lydia Cacho”. Recordó asimismo que en su emisión matutina se difundieron las llamadas telefónicas de los inefables Kamel Nacif y Mario Marín, y el reconocimiento que hiciera al trabajo de la Suprema Corte “donde puso por delante el tema del servicio público de los medios de comunicación y su sentido fundamental” para una vida democrática en México.
El debate sobre el liberalismo en nuestro país, con demasiado infortunio, se redujo a la descalificación de un “neoliberalismo” económico que ha acarreado desgracias sin fin a amplias zonas del planeta. Puesto en su contexto histórico, se habría podido ubicar en coordenadas más informadas y mucho más amplias. Los “liberalistas”, como los llama Luis Medina para referirse entre otros a quienes comúnmente llamamos neoliberales, acabaron abarcando en los hechos al liberalismo en todas sus facetas y sus historias diversas.
El liberalismo, para seguir a Medina, es una cultura. Agregaría, una cultura que ha formado parte central del ethos de todas las épocas de la historia conocida. Las posiciones, actitudes, idiosincrasias, resortes, del liberalismo, han sido muy anteriores a su propio nombre y pueden resumirse en una breve frase: la lucha por la libertad. Por eso el liberalismo, en perspectiva histórica, no es un conjunto de preceptos o “valores” ideológicos ahistóricos. Siempre han tenido un contenido distinto, porque diferentes han sido las condiciones opuestas a las libertades.
De otra parte, la Asamblea General 217 A (iii) de Naciones Unidas aprobó y proclamó, el 10 de diciembre de 1948, la Declaración Universal de Derechos Humanos. El artículo 19 de la Declaración dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. La Declaración fue recogida, ampliada y precisada por la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica, que en su artículo 13, fracción 3ª, señala: “No se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones”.
De ahí pasó a casi todas las estructuras legales de los países democráticos. Ese derecho acaba de ser conculcado por la empresa de W Radio a Carmen Aristegui, a todos a quienes habría podido seguir dando esa libertad, y nos ha negado a todos sus oyentes el derecho a la información sobre asuntos centrales para la vida democrática y civilizada de este país, que ella era capaz de hallar y proporcionarnos.
La libertad de expresión y de opinión no es un derecho humano más; es un derecho sin el cual muy difícilmente pueden ejercerse los demás derechos humanos. Pero como todo derecho referido a la libertad es tema de debate, casi siempre referido a sus límites, por cuanto la vida en sociedad obliga a que el ejercicio del derecho de uno no afecte el de otro(s).
Los liberalistas sostienen, en breve, esta posición: la libertad de prensa es una extensión del derecho sobre la capitalización del trabajo personal, por lo cual todos tienen derecho a poseer una empresa de comunicación a condición de haberla creado y que se sostenga por el propio esfuerzo.
El pueblo como colectividad no representa al pueblo, sino la sociedad civil formada por una pluralidad autónoma de individuos. Considerando a éstos como origen de toda voluntad, sólo el derecho de propiedad privada posibilita la representación real de las opiniones particulares (http://es.wikipedia.org/prensa).
Es claro que esta posición está en contra del espacio radio eléctrico y de las ondas hertzianas como bien público concesionado. La superioridad para la sociedad del derecho a la libertad de expresión, sobre los derechos derivados de la capitalización hecha sobre un bien público, la resolvió adecuadamente la Corte y la ley correspondiente que, inexplicablemente, sigue sin ser publicada por el Ejecutivo. Esta tesis la ha defendido siempre Carmen Aristegui. Acompañémosla en esta lucha.

REQUIEM POR CARMEN

Réquiem por Carmen Aristegui
Jorge Zepeda Patterson
6 de enero de 2008


O mejor dicho, réquiem por todos nosotros. La salida de la conductora Carmen Aristegui de W Radio, luego de cinco años de conducir uno de los noticieros más exitosos del país, es una mala noticia para la salud de la opinión pública y para la sociedad.
Carmen Aristegui construyó un espacio crítico, incómodo para los grupos de poder acostumbrados a negociar con los concesionarios y los conductores seudoperiodistas. Allí se dieron a conocer las grabaciones entre el góber precioso y Kamel Nacif; allí se dio voz a las denuncias en contra del cardenal Norberto Rivera por su defensa de sacerdotes pederastas; allí se ventiló la trágica muerte de la anciana de Zongolica cuando el resto de los noticieros decidieron abandonar el tema; allí se ventilaron las críticas sobre la ley Televisa.
Se sabía que Carmen tenía muchos enemigos, empezando por la propia Televisa, copropietaria de la empresa que maneja W Radio. Sin embargo, se entendía que el consorcio español Prisa, dueño del periódico El País y del grupo de radio más importante en España (Cadena SER), operaba como un escudo de protección en torno a Aristegui. Prisa es propietaria de apenas el 49% de las acciones de Radiópolis a la que pertenece W Radio, frente al 51% en manos de Televisa, pero contractualmente mantiene el control de la operación. A lo largo de cinco años, Prisa había logrado montar una barra informativa inusualmente profesional e independiente con Carmen Aristegui por la mañana, Carlos Loret al mediodía y Javier Solórzano en la tarde (quien estaría poco tiempo), y programas irredentos y polémicos como El Weso.
Prisa convenció a sus socios de la necesidad de ganar credibilidad y audiencia con una cobertura informativa independiente y plural, tal como lo consiguieron en otros países. El buque insignia del grupo, el periódico El País, se considera portador de una línea editorial de centro izquierda moderada, y tal fue el diseño de la barra informativa de la nueva W.
El noticiero de Carmen se convirtió en una poderosa ancla para W Radio. En pocos años ascendió posiciones entre más de una veintena de noticieros matutinos, el horario más disputado de la radio, y logró consolidarse en una segunda posición, apenas detrás del legendario Gutiérrez Vivó.
No fueron pocos los callos pisados por el estilo franco e incorruptible de la periodista. Pero los españoles tuvieron la capacidad de contener las molestias de Televisa, gracias a los resultados comerciales, de audiencia y de credibilidad alcanzados por Aristegui. Sin embargo, algo cambió en el segundo semestre de 2006.
Las razones que llevaron a retirar el apoyo a Carmen por parte de Prisa sólo pueden especularse, pero están a la vista. En septiembre del 2006, una vez confirmado el triunfo de Calderón, el Grupo Prisa, que alguna vez fue acusado de simpatizar con López Obrador, comenzó a hacer cambios de fondo. Regresaron a España a Raúl Rodríguez, quien fue responsable de la nueva W, y trajeron como director a Javier Mérida, un ejecutivo con orientación más comercial.
Quizá el verdadero cambio de fondo fue la contratación por parte del Grupo Prisa de Juan Ignacio Zavala, cuñado de Felipe Calderón y vocero de su campaña presidencial. En su momento, se asumió que la contratación del hermano de la primera dama tenía como propósito apuntalar las relaciones públicas del grupo español con el nuevo gobierno, de cara a sus intereses comerciales en el ámbito editorial. El origen del imperio de la familia Polanco, principales accionistas de Prisa, se remonta a Santillana, la poderosa editorial de libros de texto. En gran medida el éxito de esta editorial ha residido en su capacidad para mantener relaciones cercanas con los gobiernos latinoamericanos (y sus compras en el sector educativo) y México no es la excepción. La incorporación de Zavala parecía un simple gesto de buena voluntad hacia el Presidente, quien por razones de parentesco estaba condenado a dejar fuera del gabinete a uno de sus hombres claves.
Nadie creía que Zavala habría de tener injerencia en los contenidos informativos del grupo. Sin embargo, fue él quien reclutó al periodista Daniel Moreno como segundo de a bordo de la W, a quien se le encargaron las modificaciones en materia de información. Carlos Loret abandonó pocas semanas más tarde el noticiero del mediodía en búsqueda de mayor independencia (Moreno insiste en que fue un tema de dinero); dos elementos del programa El Weso fueron separados de éste por su línea crítica; y finalmente se dio por terminado el contrato con Aristegui. Ironías de la vida, Daniel Moreno, responsable del desmantelamiento del aparato crítico de la W, había salido meses antes de la dirección del periódico Excélsior, por oponerse a las presiones comerciales en la línea editorial del diario. Razones muy similares a las que llevan a Aristegui a salir de la W.
Sea cual fuere el motivo, el silenciamiento de Carmen es un duro golpe para la salud del debate en el país. Los grupos de poder están empeñados en una suerte de operación cicatriz que intenta reducir las voces disidentes y generalizar las versiones de consenso, las verdades oficiales. Una falsa cultura terapéutica a la que se han sometido concesionarios de radio y televisión.
En una sociedad con ausencia endémica de credibilidad, en que la legitimidad de las instituciones y sus personeros está en crisis crónica, ministros de la Corte incluidos, la sólida reputación de Aristegui constituye un activo social.
Carmen utilizó su credibilidad para recordarnos que en todo proyecto público en que hay ganadores, también hay perdedores; para hacernos ver que los consensos construidos falsamente conducen a la parálisis y eventualmente a la ruptura social; para airear los testimonios de las víctimas que el sistema pretende hacernos creer que no existen. Algo está pasando en México cuando voces como la de Carmen Aristegui y Gutiérrez Vivó, las de mayor audiencia, pierden micrófonos a manos de concesionarios que se pliegan al deseo de los poderosos. El resultado es que la opinión crítica está siendo desterrada dentro de las fronteras de nuestro país. Contemplamos el principio de una tiranía invisible a través del callado sometimiento de los medios.
www.jorgezepeda.net
Economista y sociólogo